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Pero corruptos… como orcos de la Tierra Media

En mi último artículo examiné el fundamento bíblico de cómo debemos vernos a nosotros mismos y a los demás – que somos hechos a imagen de Dios. Pero la Biblia dice más al respecto. Los salmos son una colección de canciones y poemas sagrados. El Salmo 14 fue escrito por el rey David aproximadamente 1000 a.C. y registra el estado actual del mundo -desde el punto de vista de Dios.

El SEÑOR ha mirado desde los cielos sobre los hijos de los hombres para ver si hay alguno que entienda, alguno que busque a Dios. Todos se han desviado, a una se han corrompido; no hay quien haga el bien, no hay ni siquiera uno. (Salmos 14:2-3)

La frase “se han corrompido” se utiliza para describir a toda la raza humana. Ya que es algo que nos hemos ‘vuelto’, la corrupción es en referencia a ese estado inicial de haber sido hechos en la ‘imagen de Dios’. Este pasaje dice que la corrupción es evidente en la firme independencia de Dios (“todos” se han “desviado” de la “búsqueda de Dios”) y también en el no hacer “el bien”.

Pensando Elfos y Orcos

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Los orcos eran horribles en muchos sentidos. Pero simplemente eran descendientes corruptos de los elfos.

Para entender mejor esta idea piensa en los orcos de la Tierra Media en El Señor de los Anillos como una ilustración. Los orcos son criaturas horribles en apariencia, conducta y en la manera en la que tratan a la tierra. Sin embargo, los orcos eran descendientes de los elfos que Sauron había corrompido. Cuando observas la majestad imponente, la armonía, y la relación con la naturaleza que los elfos tenían (recuerda a Legalos y a los elfos de Lothlórien) y te das cuenta de que los depravados orcos fueron una vez elfos que se volvieron ‘corruptos’, podrás ver y entender lo que dice el pasaje anterior sobre las personas. Dios quiso y creó elfos, pero lo que encontró fue orcos.

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Los elfos eran nobles y majestuosos

Esto encaja exactamente con lo que puede ser universalmente observado sobre nosotros – que nadie vive de acuerdo a su gramática moral de lo que es bueno y de lo que es malo. Recuerda que habíamos visto que tenemos una gramática moral innata construida en nosotros. Podemos razonar moralmente y reconocer el comportamiento “bueno” y “malo”. Pero el problema es que nadie realmente lo vive. Es por esto que a veces es difícil reconocer que tenemos una gramática moral – porque no siempre observamos este sentido moral en nuestras acciones ni en las acciones de los demás. Es como un virus informático que afecta a la operación original de la computadora. Nuestra gramática moral está ahí – pero un virus lo ha corrompido.

Así que aquí llegamos a un punto de vista que es muy instructivo: El punto de partida de las personas, desde el punto de vista bíblico, es sensible, personal y moral, pero también corrupto; encaja con lo que observamos en nosotros mismos. Es astutamente preciso en su evaluación de las personas, reconociendo la existencia de una naturaleza intrínseca moral dentro de nosotros que puede ser fácilmente pasado por alto, ya que nuestras acciones nunca coinciden con lo que en realidad esta naturaleza exige de nosotros – por causa de esta corrupción. El zapato bíblico encaja en el pie humano. Sin embargo, plantea una pregunta obvia: ¿por qué nos hizo Dios de esta manera – con una gramática moral y, sin embargo, corruptos con respecto a ésta? Como el ateo Christopher Hitchens se queja:

“… Si Dios quisiera realmente que las personas quedaran libres de estos pensamientos [i.e, corruptos], debería haberse preocupado de inventar una especie distinta” Christopher Hitchens. 2007. Dios no es bueno: alegato contra la religión. p. 100

Pero es aquí donde en su prisa por atacar a la Biblia que pasa por alto algo muy importante. La Biblia no dice que Dios nos hizo así, sino que algo terrible sucedió desde la creación inicial que trajo consigo este estado actual en el mundo. Un acontecimiento importante ocurrió en la historia de la humanidad después de nuestra creación. Los primeros humanos desafiaron a Dios, según consta en el libro de Génesis, y en su desafío se transformaron y fueron corrompidos.

 La caída de la Humanidad

A este acontecimiento en la historia de la humanidad comúnmente se le llama La Caída del Hombre. Tal vez podamos entender mejor si nos ponemos a pensar en lo que Adán, el primer hombre, enfrentó en su relación con Dios cuando fue creado. Para tener un poco más de información nos dirigimos a Oseas, un profeta del Antiguo Testamento que vivió a mediados del siglo 8 a.C. Como relata en su libro, su esposa le había sido infiel varias veces y se había escapado en una serie de aventuras amorosas. En medio de su dolor y traición Dios le ordenó que fuera a buscar a su esposa, que se reconcilie con ella y a que la recupere. Después de ésto, el siguiente episodio se utiliza como una imagen para mostrar cómo, en los ojos de Dios, los israelitas en ese entonces eran como el cónyuge infiel, y Dios, como Oseas, estaba dispuesto a reconciliarse si ellos tan sólo fueran francos y volvieran a Él. En esta plegaria existe una comparación a Adán:

“Oh Israel y Judá, ¿qué debo hacer con ustedes? —pregunta el Señor—. Pues su amor se desvanece como la niebla de la mañana y desaparece como el rocío a la luz del sol. …Quiero que demuestren amor, no que ofrezcan sacrificios. Más que ofrendas quemadas, quiero que me conozcan. Pero igual que Adán, ustedes rompieron mi pacto y traicionaron mi confianza.” (Oseas 6:4-7)

En otras palabras, lo que los Israelitas de los días de Oseas estaban haciendo era seguir lo que Adán, el primer hombre, había comenzado. Había existido un acuerdo entre Dios y Adán, similar a un contrato matrimonial de fidelidad, y Adán lo había violado. El libro de Génesis registra que Adán comió del Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal. Había existido un pacto o acuerdo entre Dios y Adán que no iba a comer de ese árbol – todos los demás estaban a su disponibilidad. No era que había nada de especial en el árbol en sí, pero su presencia le daba a Adán la libre elección de permanecer fiel a Dios o no. Adán había sido creado como una persona sensible, que fue hecho y puesto en amistad con Dios en el mismo momento. Adán no tuvo ninguna opción en cuanto a su creación, pero Dios le dio la oportunidad de elegir sobre su amistad con Dios, y esta elección estaba centrada en el mandato de no comer únicamente de ese árbol. Al igual que la opción de permanecer en pie no es verdadera si la posibilidad de sentarse es imposible, la amistad y la confianza de Adán con Dios tenía que darse en el contexto de una alternativa viable, por lo que a Adán se le dió la opción de decidir si iba a permanecer fiel en su acuerdo con Dios o no. Investigaremos más de cerca este hecho en el próximo artículo.

 

Hechos a la Imagen de Dios

Quiero considerar qué dice la Biblia acerca de los orígenes del género Humano. El uso de la Biblia para entender nuestros orígenes es considerado el colmo de la estupidez en muchos círculos modernos. Sin embargo, al menos, un reconocimiento de mentes abiertas de la bancarrota de las teorías evolutivas, así como de la inserción del Génesis de la Humanidad dentro de la estructura de la lengua China antigua debería permitir a cualquiera, tanto creyente como no creyente, tener la libertad de considerar lo que la Biblia dice acerca de nuestros orígenes, y meditar acerca de lo que esto significa.

Así es que con éste espíritu quiero delinear una interpretación de lo que la Biblia enseña sobre nosotros mediante la lectura de un pasaje del relato de la creación en el libro de Génesis.

“Entonces Dios dijo, “ Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza…” Así Dios creó al hombre a su propia imagen, a la imagen de Dios él fué creado, macho y hembra Él les creó” (Genesis 1:26-27)

“A la Imagen de Dios”

Ahora, qué significa que la Humanidad haya sido creada a la “imagen de Dios”? Esto no implica que Dios es un ser con dos brazos, una cabeza, etc. Now what does it mean that mankind was created ‘in the image of God’? It does not mean that God is a physical being with two arms, a head, etc. Más bien está diciendo que las características básicas de las personas son derivadas a un nivel mas profundo de las características similares de Dios. Por ejemplo, tanto Dios en la Biblia, como la gente en la observación a simple vista, tienen intelecto, emociones y voluntad. En la Biblia, Dios es a veces retratado como triste, doliente, furioso o contento – el mismo rango de emociones que los humanos experimentan. Nosotros hacemos elecciones y decisiones a diario. . We make choices and decisions on a daily basis. De igual forma en la Biblia, a Dios se le describe hacienda elecciones y tomando decisions. Nuestra habilidad de razonar y pensar abstractamente proviene de Dios. Nosotros tenemos las capacidades de intelecto, emociones y voluntad porque Dios las tenía ya entonces y nosotros estamos hechos a su imagen.

Al nivel mas elemental, cuando consideramos estos aspectos de nosotros mismos, vemos que somos seres sensibles, conscientes de nosotros mismos así como de los demás, con un sentido de “Yo” y “Ustedes”. No somos entes impersonales. Somos de ésta manera porque Dios es de ésta manera. En esta perspectiva fundamental, el Dios de la Biblia no es mostrado como una estatua fría como se usa en las religiones orientales, o como “la Fuerza” de Star Wars. Y porque hemos sido creados a Su imagen, tampoco nosotros somos así.

 Por qué somos Estéticos

Nosotros también apreciamos el arte y el drama. Consideremos cómo nosotros apreciamos e incluso necesitamos de la belleza. Esto va más allá de la belleza visual, pues se incluye la música como también la literatura. Pensemos acerca de cuan importante es la música para nosotros- incluso cuan natural es para nosotros el bailar. La música enriquece nuestras vidas. Nosotros amamos las historias buenas, tanto en forma de novelas o dramatizadas, o mas comúnmente hoy, en películas. Narraciones que tienen héroes, villanos, drama, y las grandes historias plasman a los héroes, los villanos y sus dramas en nuestras imaginaciones. Es por tanto, natural para nosotros usar y apreciar el arte en estas variadas formas de entretenimiento, revitalizándonos y rejuveneciéndonos porque Dios es un Artista y nosotros somos a su imagen. Ésta es la pregunta que vale la pena hacerse. Por qué somos innatos estéticos, tanto en la pintura, drama, música, danza o literatura? Daniel Dennett, un ateo declarado y una autoridad en el estudio de procesos cognitivos, responde desde una perspectiva materialista:

“Pero la mayoría de ésta investigación aun considera a la música algo por sentado. Ésta pregunta básicamente: Por qué existe la música? Hay una respuesta corta, y esta es cierta, en la medida que va tan lejos como puede: ésta existe porque la amamos y por lo tanto nos mantenemos obteniendo más de ella durante nuestra existencia. Pero, por qué la amamos? Porque descubrimos que es bella. Pero, por qué es bella para nosotros? Esta es una perfecta buena pregunta biológica acerca de nosotros, pero que aún no tiene una buena respuesta” (Daniel Dennett, . Breaking the Spell: Religion as a Natural Phenomenon. p. 43) (Rompiendo el Hechizo: Religión como un Fenómeno Natural)

Por qué incluso, si cualquier cosa sobre nosotros los humanos debe ser explicada basados solamente en asuntos de supervivencia básica y tasas diferenciales de reproducción, es el arte, en todas sus formas , tan importante para nosotros? Dennett, probablemente el pensador líder mundial acerca de ésta pregunta desde la perspectiva evolucionaria materialista, nos dice simplemente que no sabemos. Desde la perspectiva Bíblica esto es porque Dios es artístico y estético. El hizo las cosas bellas y El disfruta de la belleza. Nosotros, hechos a Su imagen, somos iguales. Partiendo con ésta enseñanza Bíblica, que explica nuestra humanidad en una forma que el Ateísmo no lo hace

Por qué tenemos moral?

Adicionalmente, siendo hechos a “imagen de Dios” se explica la capacidad innata de moral que todas las personas tienen. Todos nosotros entendemos qué es una conducta equivocada, y cual es otra correcta, incluso considerando que hay culturas con diferentes bases lingüísticas. La capacidad para raciocinios morales es parte de nuestra constitución básica interna. Según el famoso ateo Richard Dawkins lo expone:

“”Conducir nuestros juicios morales es una gramática moral universal … Al igual que con el lenguaje, los principios que conforman nuestra gramática moral vuelan bajo el radar de la conciencia” (Richard Dawkins, The God Delusion- El Espejismo de Dios. p. 223)

Dawkins explica que nuestras conciencias del bien y el mal están insertas en nosotros al igual que nuestras habilidades para desarrollar el lenguaje. Dawkins no cree que nuestra habilidad moral provenga de Dios, pero es ciertamente la explicación mas directa, inmediata y simple. Nosotros tenemos una capacidad moral ya que Dios también la tiene, puesto que estamos hechos a Su Imagen. Esta es una habilidad humana innata. No reconocer esto nos puede deriver en el surgimiento de malos entendidos. Tomemos por ejemplo ésta objeción de otro famoso ateo, Sam Harris.

“Si ustedes están en lo correcto de creer que la fe religiosa ofrece la única base real para la moralidad, entonces los ateos deberían ser menos morales que los creyentes”(Sam Harris. 2005. Letter to a Christian Nation p.38-39)

Harris mal interpreta el punto y está absolutamente errado. Bíblicamente hablando, nuestro sentido de moralidad viene de haber sido creados a la imagen de Dios, y no por ser religiosos. Y eso es por qué los ateos al igual que el resto de nosotros, tienen éste sentido de la moral y actúan moralmente. La dificultad con el ateísmo es “contabilizar” para éste objetivo básico con nuestra moralidad – la cual en realidad tenemos todos nosotros integrada en nuestra constitución básica de humanos.

Por qué somos tan Relacionales

Así Bíblicamente, el punto de partida para la comprensión de nosotros mismos es reconocer que hemos sido creados a imagen de Dios. Debido a esto, a medida que ganamos conocimiento ya sea en Dios (según lo que nos es revelado de Él en la Biblia), como en las personas (a través de observación y reflexión), nosotros podemos también ganar mayor profundidad en la otra parte. Así , por ejemplo, no es difícil percatarse de la importancia que la gente le da a sus relaciones con otros. Es entretenido ver una película, pero es una experiencia mucho mejor verla con un amigo. Nosotros espontáneamente buscamos amigos para compartir experiencias con ellos. Las amistades y relaciones familiares significativas son importantes para nuestra percepción de bienestar. Por el contrario, la soledad, las relaciones familiares dañadas o amistades rotas nos producen depresión y cansancio interno. Nosotros no somos neutrales o apáticos ante el estado de nuestras relaciones que desarrollamos con otros. Ahora, si nosotros somos a la Imagen de Dios, entonces esperaríamos encontrar la misma inclinación relacional en Dios, y de hecho así es. La Biblia dice “Dios es Amor…” (1 Juan 4:8). Hay mucho escrito en la Biblia respecto a la importancia que Dios le da a nuestro amor hacia Él y hacia otros – y son de hecho mencionados por Jesús como los dos más importantes mandamientos en la Biblia. Cuando ustedes piensan acerca de ello, el Amor debe ser relacional ya que para funcionar éste requiere una persona que ame, el amante, y una persona que es el objeto de este amor – el amado.

Por lo tanto deberíamos pensar en Dios como un amante. SI nosotros sólo pensamos en Él como “El Motor Primigenio”, la “Primera Causa”, la “ Deidad Omnisciente” o quizás como el “Ser Benevolente”, nosotros no estaremos pensando en el Dios Bíblico, sino mas bien en un dios hecho en nuestras mentes. Aunque Él es todos éstos, Él es también descrito como casi imprudentemente apasionado en sus relaciones. Él no ‘tiene’ amor. Él ‘es’ amor. Las dos metáforas Bíblicas más importantes acerca de la relación de Dios con la gente son aquellas de un padre con sus hijos y de un esposo con su esposa. Estas no son analogías filosóficas desapasionadas, sino que corresponden a las más profundas y más íntimas relaciones humanas.

De éste modo, aqui está el cimiento que hemos establecido hasta ahora. La gente está hecha a imagen de Dios, comprendida por intelecto, emociones y voluntad. Somos sensibles y autoconscientes. Somos seres morales con nuestra “gramática Moral”, entregándonos una innata orientación de lo que es bueno y justo, y de aquello que no lo es. Tenemos la capacidad instintiva para desarrollar la apreciación de la belleza, el drama, arte y relatos en todas sus formas. Y nosotros decidimos innata y naturalmente la búsqueda y desarrollo de relaciones y amistad con otros. Somos todo esto porque Dios es todo esto y nosotros estamos hechos a la imagen de Dios. Todas estas deducciones son al menos consistentes con aquello que observamos de nosotros mismos según lo establecimos en éste hito. Continuaremos en el próximo post para examinar la explicación bíblica de porqué nuestras relaciones casi siempre nos decepcionan y por qué Dios nos parece tan distante. ¿Por qué nuestros mas profundos anhelos nunca parecen dar resultados?.